Extrañamente la gente pide un cambio o escoge cambiar después de algo grave en su vida. Recuerdo ver en la televisión a deportistas con muchos vicios que al ser atrapados, encuentran a Dios y prometer cambiar o haber cambiado para bien.

¿Esa es la mecánica de un cambio? El cambiar para salir de problemas. Eso es adaptarse, eso es mentirse.
Para mi cambiar es descubrir que una parte de nuestra vida no esta funcionando y debemos someternos a un rictus de dolor para saber lo que esta en juego. Suena masoquista, mejor déjenme explicarme.
Cuando sufrimos el cambio, es cuando mayor importancia le damos.  Desde cosas banales como cambiar de un equipo a otro, hasta cambiar la forma de pensar para evitar conflictos.

Cambiar es escoger otro camino que me llevará a la plenitud de mi ser, no a, como se dice coloquialmente, taparle un ojo al macho. Es continuar nuestra evolución, seguir en movimiento, si nuestro cuerpo esta en constante movimiento, ¿porque nosotros no? No pido que estemos corriendo todo el día, sino que nos hagamos mejores cada día.

Cambiar hacia lo mejor es una gran excusa para evitar el estatus quo, que de un tiempo para acá sigo atacando fervientemente. Un estatus quo donde la mediocridad se premia e invade cada casa con una libertar casi viral que infecta cuanto toca con su mano llevándonos a la extinción de ideas y de mentes brillantes que se oponen a esta “tranquilidad y confort” falsas hasta el día que se ven vencidos y sin motivación alguna, perdiendo en enfoque y sentándose en el camino se dicen a si mismos y a los demás “así es el mundo, no tiene objeto alguno cambiar”.

La extrañes de la gente hacia el cambio es normal. Es estar centrados en lo que funciona y no tratar de mejorar,  tomando riesgos para poder llegar a esa meta tan hermosa que es la trascendencia.

Los tiempos cambian y nosotros debemos mejorar, no adaptarse, sino mejorar. Parafraseando a un loco que vivió tiempo atrás de nosotros te puedo decir que talvez para algunos debes jugarle a lo seguro para sobrevivir. Es su elección pensar que están en lo correcto y se queden estáticos en la vida, sin embargo, el mundo se mueve.

Enseñar para entender la comunidad es un tema necesario dentro de los estudiantes.

La cultura en estos días ha cambiado en cuanto a valores, sentimientos y visión  del mundo, siendo menos comprometido y más complaciente consigo mismo personalmente.

La cultura es algo que se puede aprender desde el hogar, predilectamente, pero se puede trabajar también en las escuelas.  El trabajo de la escuela entraría en el transmitir el conocimiento y disciplina que constituye nuestra cultura.

Pero no sólo eso es lo que debemos plantearnos temas de competencia laboral sin perder de vista lo humano, haciendo una educación integral para mejorar el país,  haciendo lo que la modernidad nos esta quitando poco a poco: la humanidad y la igualdad.

También, debemos ser idealistas con proyectos que pueden sonar a sueños, pero en realidad, si se le da una seguimiento real, podemos encontrar que son factibles de poco a poco.

En mi experiencia estudiantil, pude ver proyectos que se toman a la ligera aún siendo buenos, pero que no van con los intereses políticos que nos venden como beneficios sociales.

Vivir en el país de nunca jamás es uno de los problemas sociales que la educación tiene al dividirse en diferentes grupos que buscan lo mejor para ellos mismos, perdiendo el valor ideal al que se enfrentan: la educación y la mejora de nuestro país.

Cuando escuchemos quejas respecto a la falta de cultura y de modales sociales por parte de las autoridades educativas y de gobierno, solamente podemos preguntarles: ¿Qué has hecho para mejorar?. La respuesta tal vez sea una lista interminable de políticas educativas, pero podremos ver en sus ojos, un poco de desesperación que nos dirá “nada”.