Espero que se alcance a ver, estas son de las cosas q pasan...
Ensayo sobre el desamor en la poesía de Edel Juárez

Un poema, analizar y lograr hacer un ensayo de un solo poema. Tan imposible como decir mi vida en una sola frase. No digo que sea un trabajo inútil, nos sirve para razonar sentimientos hechos palabra.
Por eso, después de horas de meditarlo, llegue a la conclusión de que para hablar de lo que me ha rodeado por un tiempo, de el segundo pensamiento que me cruza la mente en la mañana, debo hablar no solo de uno, sino de un pequeño conjunto de poemas de Edel Juárez, la persona que creo que escribe lo que vivo.
Pero, ¿Cuál es este sentimiento? Simple, el desamor. Ese fantasma que me ha seguido sin quererlo y que cuando lo olvido aparece con su tierna sonrisa sarcástica. Escuchándose esto un poco patético, solo puedo decir que por diferentes razones este sentimiento me embarga al dormir, aparece mientras pienso y se materializa mientras bebo.
Por eso decidí este tema como un homenaje, para darme cuenta de lo que he pasado y para que los que han vivido lo mismo que yo se sientan identificados, porque sépase, que esto se hace con este motivo.

¿Cuántas veces hemos escuchado el “eres diferente a los demás, eres especial… que suerte tengo de ser tu amigo (a)”? Esto es algo que quisiéramos escuchar de nuestros amigos o amigas, no de las personas que nos gustan, no de las personas que queremos más de lo normal, no de las personas que amamos en secreto.

Ese sentimiento de ahogo que nos envuelve, la falta de palabras, la sonrisa fingida y nerviosa y el horrible sentimiento de frustración. A veces nos sentimos las personas más solitarias del mundo pero no es así. Hay otras personas que sienten lo mismo y escriben lo que sienten. Pero a veces escriben cosas que solo ellos entienden, de ahí que me identifique con un Edel Juárez, el creador de los “choremas”.

Es tan difícil encontrar poesía para todos los gustos, algo callejero, algo de los suburbios, de la gente, de la raza, de mí, de ti, de todos…

La poesía de Edel Juárez es simple, comprensiva y sobretodo cristalina, una poesía que te llega al corazón sin la necesidad de figuras abstractas y surrealistas, es como hablar frente a una mujer con el nerviosismo en nuestra piel, con las rodillas temblorosas y la lengua trabada y expresar los sentimientos de la manera más majadera e improvisada, pero con las palabras más adecuadas. Por eso, este escritor callejero nos puede mostrar la manera sencilla de la vida.

Pero, ¿esto que tiene que ver con nuestro tema? Nada y todo a la vez. A la gente se le olvida lo sencilla que es la vida, lo complicado que nos la hacemos pensando que nadie nos va a querer por como somos en la vida diaria. Edel expone lo fácil que es hablar y decir las cosas, con poemas que van desde lo ordinario a lo extraordinario, de lo sencillo a lo complejo (sin caer en metáforas incomprensibles), con poemas dirigidos simplemente a ellas en todas las formas que puede haber. Se muestra en la poesía urbana de Edel la fragilidad del hombre y la mujer (más del hombre), de la necesidad de sentirse amado o apreciado y quitar las ideas de la perfección en cada uno de nosotros, de buscar horizontes claros a la luz del alba y llegar a ellas a través de palabras sin la necesidad de doblegarnos o doblegarnos por la desesperación.

¿Por qué la vida es sencilla? Porque así es por naturaleza pero nosotros nos la complicamos cuando complicamos la búsqueda de la mayor necesidad del ser humano: el no estar solo y el sentirse amado. ¿Cuánto tiempo has tenido miedo por que piensas que algo de ti no es perfecto cuando te acercas a la persona amada?, ¿cuántas veces te has dicho “no me va a hacer caso, soy yo”? Esas y más preguntas son las que nos impiden ver la sencillez de la vida. Eso lo trata Edel en su poema “éste soy yo”:

"Éste soy yo.
éste soy yo intentando prender fuego,
haciendo
llover mientras lo intento,
éste soy gritándole a mi sombra que no me
deje
éste soy yo, temblando.

soy yo el que te ha ahuyentado,
el que muere por ti y tu boca
soy el que le roba palabras a la noche
el que abusa del ron y la memoria,
éste soy yo, culpable.

soy y siempre he sido el que huye
el que teme a los espejos y a las fotografías
el que duerme solo y hace llamadas a deshoras
soy yo el que no responde.

éste soy, el que sobrevive a su ausencia
el que se suicidó de niño
soy el que vota, el que cumple, el que saluda
soy el que mienta madres al volante
éste soy yo, perdido.

éste soy, cubierto de ropa, de piel, de mugre
relleno de tripas, de sangre, de ausencias
soy yo naufragando, renaciendo, conquistando
soy el que tu conoces, el que nadie ha visto
éste soy, y también no soy este.

soy tan poco y soy todo lo que tengo,
soy manos vacías, cartera vacía, cama vacía
soy necedades, cobardía, indecencias
soy todo tacto, corazón y oídos,
soy para ti, quien quiera que tú seas.

Aquí nos demuestra que el gran paso para la sencillez es el auto conocerse, la auto aceptación. Mostrar lo que tenemos, mostrar lo que somos y lo que podemos ofrecer, mostrando lo que somos: una persona cualquiera sin grandes habilidades y sin condiciones de semidiós; expresa lo que somos y lo que nunca llegaremos a ser, pero si lo que podemos ser por ellas.

Somos quienes tratan de enamorar a una mujer de miles de formas tan estúpidas, pero que lo más sencillo y viable es la realidad y la verdad de quienes somos a pesar de la humillación que eso provoca. Somos nuestra esencia perdida en un mundo tan comercial que ya se necesita de métodos de mercadotecnia para poder enamorar a alguien.

Somos pocos los que vemos la sencillez y nos hemos dado a la tarea de enseñarle a las demás personas como lograrla, pero nos encontramos con barreras sociales e ideológicas que lograr confundir a la gente y nos etiquetan logrando que las personas, incluso a las que queremos, nos vean con aires de haraganes, despreocupación o nos ven con indiferencia:

"Yo que vengo huyendo del hielo

de los polos terrestres, de los opuestos,

yo que corro del desvelo,de escribir de noche por no poder hacerlo.


Y tu tan funeraria, tan paredes grises,

tan cuarto sin ventanas,tu que has sido calle mojada, espejo roto, pez sin agua,

apenas ayer creí haber encontrado un manantial

y hoy descubro agua salada,

son tan altas las paredes del deseo que es difícil escalarlas

no volveré a intentar tomarte por asalto,

y pienso que es poco probable que tus puertas se abran,

parece un nuevo error de posibilidades

que tu honor de dama frágil

concuerde con mi amor de hombre en celo."

Pero aun así nos encontramos en la batalla, en la batalla de sobresalir, en la batalla de lograr que el ritmo de vida imperante se relaje para poder vivir en paz, en la batalla de liberar mentes de la tortuosa maquina que es la sociedad y liberarlas de las etiquetas, de los malos entendidos, de lo prejuicios que nos llevan a los hombres que quieren amar a una chava o las mujeres que quieren amar a un chavo, a el peor lugar de el mundo: la banca.
Pero, ¿qué es la banca?, permítanme explicarles. Es el lugar donde se quedan los sueños, donde estamos los que luchan por querer a alguien, donde están los “buenos amigos”, donde nos sentamos a ver el correr diario y descansamos de nuestros fracasos. Hace poco, en mi diario caminar en la vida, he encontrado a algunas personas que facilitan mi andar. Entre ellas y ellos, se encuentra el autor de este termino, una persona que tiene algunas similitudes conmigo pero podemos convivir aun con nuestra gran hueco ideológico (el es religioso, yo soy espiritual). Un día nos dimos cuenta que muchas chavas que nos gustan terminan o quieren ser novias de los peores patanes y siempre que pasa algo con ellos, vienen a nosotros para ser sus consejeros, para desahogarse e incluso para ser su paño de lagrimas. Al final escuchamos en su tierna y melodiosa voz; acompañado por una sonrisa y tierno abrazo: eres diferente a los demás, eres especial… que suerte tengo de ser tu amiga.
Y así, sientes que el universo se ríe en tu cara y te da la espalda. Sientes un poco de vergüenza por ti mismo. Te preguntas el porque no le dijiste lo que sentías, no le dijiste lo que le querías dar y te haces una fantasía, un sueño donde todo estaría bien si le dices algo:

"No busco intoxicarme

ni perderme, ni perderte,

quiero entender lo que pasa.

no enternecer ni provocar miradas

entre quienes me conocieron de antes

no quiero un “antes” y un “después”no en la misma vida.

Yo busco una estocada limpia

que corte con lo que no me deja avanzar,

busco amar y ser amado

compartir mi tiempo, no regalarlo ni robar ajenos.


Amanezco siempre con sed

y quiero agua y besos a tiempo,

que no me llame quien no me quiera

porque yo haré lo mismo,

quiero desprenderme de esta urgencia

de la necesidad de recordar el pasado,

quiero tener más porques para andar en el presente

quiero salir de mi casa sin miedos, sin fobias,no volver a donde fui feliz

conocer otros lugares.


En resumen quiero llamarte y proponer un cambio

aclarar las cosas y que amanezcas sobre mi pecho

y yo sin sed,amándote sin remedio.


Y que amanezcas sobre mi pecho,

y yo sin sed."

¿Seria bueno decírselo?, ¿seria bueno desnudar tu alma?, tal vez si, tal vez no. Pero ahí estamos, estamos esperando que nos digan algo, estamos esperando que se den cuenta somos buenos, que somos diferentes y si somos buenos amigos, imaginenos como novios, pero no, no se pueden dar cuenta.
Pero es así, y no cambiará de golpe y tengo que seguir caminando en la vida recordando las siguientes palabras:

"Guardar silencio

a veces debería guardar silencio

callar lo que veo, lo que escucho

voltear la cara y no darme cuenta

volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas,

a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol

tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo

no vivo por pasar el rato

ni acumulo ideas para ser más sabio

ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,

siempre a solas, bien alto.

Peleé con algunos por lo que hago

un día crecieron notas de mis dedos

y fueron otros los que las tocaron,

me propuse extrañar tan solo en un horario,

hablo de amor porque lo busco

intento comprenderlo y no me es fácil

evito la intelectualidad tanto como puedo

y me aburro como nunca con quien me toma por eso.


Pasa que no estoy listo,

nunca estoy listo,

y todo me sorprende y me provoca,

me extrañan tanto los aplausos como los abucheos

yo no espero otra cosa que no sea entendimiento

dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.


Estoy jugando, es cierto,

pero es que alguien se robo mi infancia cuando todavía era mía

y no por eso crezco,

y no por eso grito,

grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.


A veces cuando salgo camino un largo rato,

sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,

me siento en las banquetas y fumo un poco

mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.


Esa es mi vida, cazar ideas

soñar despierto y casi siempre hablar dormido

y de vez en cuando,

cuando estoy de suerte,

hablar contigo."

Conclusión
De la poesia de Edel Juarez: es un autentico parteaguas en la escritura, dandole un sentimento callejero a la poesia y logrando que los jóvenes se acerquen mas a la oratoria, con ese sentido majadero y vulgar, pero a la vez tierno y que te toma por sorpresa.
De la sencillez y de la banca: Con diferentes nombres, diferentes formas, todos hemos vivido este lugar y muchos quieren lograr una sencillez en su vida pero dejan que el mundo los digiera a gusto, y no tratan por luchar. No dejan sus etiquetas y siguen siendo el mismo engrane que no se cansa de girar y ver a los que no giran como estorbo, como algo que te divierte o como algo sin valor, pero seguimos ahí. Y así seguiré, enseñando a los que quieren aprender, callando cuando debo para no ser mal interpretado y seguir descansando con cigarro en mano, arreglando el mundo y olvidando, soñando despierto y jugando, porque aun sin hablar, todos saben que estoy ahí, que estamos ahí: viendo pasar la vida en ese espacio que nos dimos para ver al mundo y descansar: la banca.


Este es un cuento que gusto mucho en mi universidad.

Era Joshua, un joven de complexión gruesa, ojos pequeños pero acompañados por una sonrisa, la imagen misma de la confianza. El amigo de todos, el que cuidaba con esos enormes brazos que aprisionaban todo a todo el cuerpo cuando abrazaban, el de la mirada que producía confianza. 

El estaba agotado después de un día de fútbol y decidió irse a dormir. Empezó a caminar sobre esa enorme casa donde vivía con su mamá, cuando vio el comienzo de esa escalera, la escalera que tanto miedo le daba en la infancia: alta y con escalones muy empinados. 

Pero Joshua era ya un joven valiente que se prometió nunca tenerle miedo a nada. “Cuidado hijo, no mires nunca hacia atrás cuando subes las escaleras”, recordaba Joshua cuando comenzó a subir, era lo que su padre acostumbraba a decir con una voz suave pero rasposa. 

Repentinamente, sitio un gran escalofrió que engendró una gota de sudor. Comenzaba a correr por su frente, besaba su ojo izquierdo, acariciaba su nariz y abrazaba sus labios. Alguien lo había agarrado del hombro izquierdo, pero Joshua no quiso voltear, su papá le dijo que nunca volteara cuando subía las escaleras. 

Todo empeoró cuando la luz se cortó en la casa y el único lugar donde se encontraban las linternas era en la mesita al final de las escaleras y para llegar allí había que subir veinte escalones empinados, muy empinados. 

El quería subir los escalones y tomar una linterna, pero tanto era su miedo que hasta deseó volver a su habitación para estudiar los apuntes que el maestro le dejó para los exámenes. “El miedo hace que uno piense cosas estúpidas” se dijo cuando se dio cuenta de que quería estudiar. 

En eso, la mano lo tomó más fuerte, dejándolo paralizado. Joshua lograba sentir una respiración regular de esa criatura por sobre el hombro derecho, rozándole la oreja y sintiendo una corriente de aire sobre la mejilla. 

El terror no lo dejaba hacer acción alguna, no tenía fuerzas, no tenía esperanzas de salir vivo. 
Al pensar eso, la criatura lo tomó aún más fuerte de su hombro, pero Joshua trato de calmarse y analizar todo el ambiente. Sudando, tembloroso; recordó aquella noche que platicó con la única persona que nunca le demostró miedo: su papá.

— Hijo, ¿Le tienes miedo a la oscuridad? – le preguntó su padre cuando Joshua tenía seis años
— No papá, si quieres, apaga la luz del pasillo.

Pero no, el nunca había podido dejar de tener miedo a la oscuridad, a la falta de luz, a la noche profunda que hace de cualquier tipo de sombra, el peor de los temores. 

Esto era totalmente normal: la casa era enorme, llena de escaleras que subían y bajaban, baños con techos altos, con cuartos que parecían moverse; cada vez que intentaba entrar a un cuarto, Joshua se equivocaba. 
Grandes puertas como las de un castillo, vigas con el ancho de un cuerpo y que sólo mirarlas te hacían pensar que eran extremadamente fuertes. Pero, lo único que era hermoso para Joshua eran esos grandes ventanales que estaban por toda la casa, ventanales que permitían que las primeras luces del sol te despertaran, pero, estando en la completa soledad de una noche de verano, cualquier tipo de demonio, espíritu o ladrón debía sentir la necesidad intensa de darse un festín acechando a alguno de los residentes. 

“Tal vez me ha llegado la hora” pensaba en silencio, mientras algunas gotas de sudor se incrementaban e iban apoderándose de su rostro, axilas y piernas. 

La criatura comenzó a ponerse inquieta, algo molesta, tomando más y más fuerte a Joshua del hombro y agitando su respiración. Joshua pensaba en como escapar, en como lograr salir corriendo, pero siempre se predisponía a lo peor. 

De la nada, algo en el aliento de la criatura resulto extraño: era un mentol intenso tipo pastilla extra fuerte. Joshua no aguanto y comenzó a hablar.

— ¿Qué quieres?, ¡no tengo dinero!, ¡ya lárgate de aquí!- gritaba con toda su alma.
Eso pareció enojar a la bestia, que se acerco más. Al hacerlo, Joshua sintió un fuerte aroma a madera fina, un olor que recordaba, pero no sabia de donde. 

Sus manos ya no le respondían, sus piernas temblaban, no pudo hacer nada más que gritar con todo el aire de sus pulmones.

— ¡Largate, no te tengo miedo!

En ese momento, Joshua sintió como la criatura le susurraba al oído

— Dime, ¿A qué le tienes miedo Joshua?

Sintió en la voz, algo extraño, algo que no comprendía, ¿cómo la bestia habló tan duro y no sentir nada? Pensó en su madre que ya estaba dormida, en como cuidarla, en mentir, en quedarse callado, en hacer una lista de cosas que lo asustaban: la soledad, la oscuridad, el fracaso, el no agradarle una mujer las arañas. Pero cuando quiso hablar, su lengua no reaccionaba por el temor que lo embargaba.

— Vamos... respóndeme- insistía la voz con su tono peculiar, su aliento, su olor y esa mano que no lo le soltaba el hombro.

Joshua junto fuerzas, su pecho se ensancho como un gallo de pelea, generando calor en todo el cuerpo, librándose de esa parálisis. La adrenalina salía de alguna glándula de su cerebro, cambiando la cara de asustado por una cara de guerrero a punto de enfrentarse a su mayor reto. Joshua respondió con un grito seco.

— ¡A nada!, ¡no te temo a ti, no le temo a la oscuridad, no le temo a nada!

Joshua no soportó más el miedo, el sentirse inservible, inútil ante la bestia, pero la idea que más lo llenaba de odio, era el fallarle a su papá cuando le contesto que no le temía a nada y que cuidaría de su mamá. 

Sacó fuerza y pensó en todo lo que había aprendido en sus clases de autodefensa. Se impulso con sus piernas y se lanzo hacia atrás con una fuerza inusual. Comenzó a rodar por los escalones cortos y empinados. Sentía uno a uno los golpes por diferentes partes de su cuerpo, pero seguía sintiendo la mano de la criatura en su hombro con mayor fuerza. Joshua sentía los dedos de la mano que tenia en su hombro clavándose como si fueran garras como un oso o un tigre. 

Con toda su fuerza giro hacia la criatura y logro ponerse frente a eso que lo atacaba. Su rostro había cambiado: ya no era ese joven bonachón que bromeaba y tenía una sonrisa perpetua, ahora era un guerrero con odio en sus ojos y fuego en sus venas. 

Logró agarrarlo de la solapa e intento golpearle la cara.

— ¡Nunca te tendré miedo, nunca tendré miedo a nada, porque yo se lo prometí a mi pa…!

No termino de decir cuando, en la caída, uno de esos hermosos y gigantes ventanales de la casa dejo entrar un pequeño rayo de luz de luna, dejando que Joshua identificara a su criatura, a su bestia, al objeto de su miedo.

Antes de articular palabra, un golpe certero al enfrentó a su cabeza con el suelo, lo dejó inconsciente. Después de un tiempo empezó a escuchar una voz conocida que se convertía cada vez en una voz muy fuerte.

— ¡Joshua, Joshua!, ¿Qué te paso hijo? – gritaba su mamá con una cara de terror, como si fuera a perder a su hijo.

Joshua revisó todo alrededor, vio que la luz que había en su casa, no era de un foco, sino el sol.

— Si mamá, estoy bien- contesto sonriendo- solamente me caí. Me da vueltas un poco la cabeza, pero estoy bien”.

Su madre, luego de acompañarlo hasta su habitación, le dio una bolsita con hielo para su cabeza y le sirvió una taza de té caliente. Joshua seguía sonriendo, pero por dentro, no podía creer nada de lo que le sucedió en la noche. Su mamá se sentó en el borde de la cama y le dijo con un tono triste

— Sé lo difícil que es todo esto para nosotros dos, solos en esta casa tan grande, pero tu padre lo quiso así. Te puedo asegurar que a veces puedo oler su perfume fino que olía a caoba y su aliento a las pastillas de mentol que tanto le gustaban a tu abuelo y a tu padre. Yo lo extraño. Ambos lo extrañamos.

Joshua abrazó a su madre fuerte mente y la beso en la mejilla. Su mamá, para evitar el llanto se levantó alegremente

— Entonces, ¿Qué vas a querer para desayunar?- dijo con una sonrisa

— Mamá, no llores por mi papá- le dijo viéndola a los ojos- por un extraño motivo, creo que mi papá nos sigue cuidando.

Ambos bajaron a desayunar sonriendo y alegres. Cuando Joshua iba a subir las escaleras, cerró los ojos y recordó como su papá se apoyaba todos los días de su hombro para subir esas escaleras y escucho una voz en su cabeza.

— Cuidado hijo, no mires nunca hacia atrás cuando subes las escaleras. Además, tú sabes que siempre estaré atrás de ti, cuidándote.

Desde ese día, Joshua no le teme a nada.
Este ensayo es sobre la radio juvenil en Morelia Michoacán

Escuchar, escuchar y escuchar; seguir escuchando hasta que encuentres lo que te gusta. Pero, ¿y que puedes hacer con tres radios en FM? Tres radios donde se supone que escuchas lo que esta de moda, donde escuchas lo novedoso y donde escuchas notas que te pueden ayudar. Claro, esto es en teoría. Cuando escuchen a una persona que diga que escucho algo nuevo, algo que sirve en los comentarios de los conductores de las 3 estaciones en FM de Morelia, háganme un favor: grabenlo. Hasta la fecha, solo he escuchado a la gente decir que solo escuchan la radio cuando están viajando en su carro o cuando están en el transporte publico. Escuchando una y otra vez canciones de momento, escuchando pocos segmentos dirigidos a un solo tema. Pero, ¿son buenos?
Hasta hace poco, mi amigo Rubén tenia un programa en una estación de Morelia donde se escuchaban a los grandes exponentes de la música en la historia como Los Doors, Jimmy Hendrix, Led Zepellin, Metallica, Guns and Roses, Nirvana, entre otros. Mucha gente nos gustaba ese programa, nos gustaba recordar y escuchar los nuevos prospectos musicales que ponían. Cuando me dijo el porque quito el programa me llego un antiguo sentimiento que he escuchado miles de veces pero de otras formas. Rubén me comento que le pidieron de favor que “pusiera música normal, música para gente normal, que casi nadie lo escuchaba”. ¡Claro que lo escuchábamos!, pero como no era lo normal, no era del gusto. Por eso me pregunto, ¿existe una apertura hacia los programas juveniles o deben llevar un formato para hacer clones de programas existentes? Entonces, los que estudiamos comunicación y tenemos proyectos diferentes ¿tenemos que aguantarnos y seguir una línea?, ¿de que me sirve tener una mentalidad propia si debo seguir el formato?, ¿para que nos quieren, para evolucionar o para llenar un tiempo?

Hace tiempo, en el Distrito Federal, se formo una estación llamada Radioactivo. Una estación que manejaba los mismos principios que la juventud: creatividad, picardía y libertad. Una estación cruda que mostraba la transición de los tiempos en los que los jóvenes vivíamos. Una estación con un lenguaje callejero cayendo pocas veces en lo soez. Una estación que cambio el formato pero que fue eliminado por “el lobo en piel de oveja” que es Televisa. ¿Por qué no podemos tener una estación así?, ¿por qué no hay una libertad así en Morelia? Para contestar estas preguntas quisiera, si usted me da permiso, contarles una historia:

Hace poco, platique con unos amigos, un ingeniero industrial y un licenciado en administración con conocimientos de derecho. De repente surgió la pregunta de que por que la música de la radio era tan mala y comente que era por la falta de libertad. Después de un rato retomamos el tema y recordamos esta estación: Radioactivo. De ahí surgieron las siguientes dudas:
-¿Morelia esta preparada para una estación asi?
-¿Habría problemas con el lenguaje manejado?
-¿La escucharía la gente?

Así, después de algunos cigarros y algunos tragos, llegue a la conclusión que Morelia no esta preparada porque es una ciudad muy conservadora, una ciudad donde la gente se asusta por escuchar una grosería en el radio pero no se asusta al ver prostitutas cada día más jóvenes. Una ciudad donde se juzga al tatuado, con aretes y vestido de negro pero no juzga al júnior que se viste bien y que embriaga a niñas para poder acostarse con ellas. Una ciudad que ve con desgracia a las jóvenes embarazadas pero no tienen la cara para decirles a sus hijos lo que es un condón.

¿Habría problemas con la gente por el lenguaje? ¡Claro!, como siempre han existido. Gente que grita por el bienestar de la infancia y le grita a su hijo que le traiga una caguama los domingos de fútbol. Por favor, vean como han cambiado los tiempos, vean como hablan los niños en algo tan inocente como jugar a las canicas, jugar al fútbol. Vean como nuestra forma de hablar se convirtió en algo necesario para entendernos. Veanse a si mismos.


¿La escucharía la gente? La escucharíamos los que queremos escuchar, los que queremos un cambio, los que queremos escuchar algo diferente a los horóscopos y a que traje de baño me conviene escoger este verano o que si me tiemblan las manos la chava de mis sueños sabra que la amo. ¿Por qué no ser directo?, ¿por qué no mostrar en la radio lo que vivimos cada día?, ¿por qué tanto miedo a la libertad?

¿Los jóvenes aprovecharían para decir tonterías? Bienvenidos al mundo, esto ya esta pasando, ¿vida tv, otro rollo, incognito?, ¿recuerdan esos nombres? La musica de la juventud es loca y descarriada. Mamás, papás; ¿no era esto lo que les decian al escuchar a los teen tops o a Elvis? Los tiempos cambian pero la mentalidad no.




CONCLUSION

Vivimos en tiempos de cambio, vivimos en tiempos que nos piden luchar por mejorar, por evolucionar. Por lo que es increíble que una ciudad no puede apoyar un cambio en los medios pero ríe al escuchar un chiste de un “chavo” con una gorra incrustada, o se emociona al ver a un grupo de chavas y chavos con uniforme tratar de ser un grupo de rock. ¿Por qué dejamos los cambios para el entretenimiento y no para la comunicación?
Talvez esto cambie pero en lo personal pienso que esto cambiara el día que la gente deje de ver la envoltura y vea el contenido. Pero este cambio empieza contigo. Empieza cuando nos saludes al vernos en vez de tratar de cambiarte de banqueta, empieza cuando veas al mundo y digas “quiero más”. Cuando dejes de decir “¿por qué? y comiences a decir “¿por qué no? En pocas palabras, cuando el mundo deje de asustarse por nada.

Nerviosa, con manos temblorosas y gotas de sudor en mi frente. Pensando en hacerlo o no. ¿Quién lo notaría?, ¿quién pensaría que yo haría algo así? 

Pero lo necesito, necesito ayudarme, aunque este mal. 

¿Qué tiene que la gente me vea diferente? 

Ahora es el tiempo, este es el momento preciso, nadie me ve. 

Pero es mi primera vez... y estoy muy nerviosa...
pero es necesario.

¡Listo!, ya lo saqué y ¡el maestro me esta viendo! ¡Dios mío, que pena! Adiós a mi examen, adiós a mi calificación, hola castigo. 

Pero, ¿Por qué sonríe el maestro?, ¿no me va a quitar el examen? Ahí viene, ¿Qué haré?

Siento su mano en mi hombro y escucho su voz con un tono muy tierno decirme “no distraiga al alumnado por favor”. 

¿Porque me dice esto?
¿Qué pasa? 

¡Dios! ¡ya lo recordé! Con todas las prisas recordé que mi acordeón lo escribí en un papelito que pegue en la etiqueta de mi blusa escotada y para verlo baje parte del escote y enseñe, digamos, mis atributos. 

Creo que el maestro perdonó el acordeón por la cara de vergüenza que acabo de poner porque todo el salón me esta viendo
Ensayo sobre Carlos Hank González
Fragmento de La terca memoria

“Pensé (…) que podríamos ser amigos”. Yo pensé que si comía lechuga, mis ojos se harían verdes. Estas dos oraciones tienen el mismo valor de realidad, aunque muy a su manera. Cada día que, al leer información sobre el periodismo, me doy cuenta que el periodista es el más dañado en su vida. Aún con satisfacciones personales al encontrar la verdad en la sociedad y mostrársela a la misma, no se puede estar a salvo del dragón de 7 cabezas (política, seguridad, educación, empresarios, salud, transportes y narcotráfico) que se traga a pedazos a México: la corrupción. ¿Cómo empezar a explicar?, ¿cómo darte cuenta y no decir nada?, ¿cómo no ser victima? Cuando termine de leer, la historia que más me asusto (impactar es un verbo que no le hace justicia al sentimiento de repulsión que siento) fue la primera, la del gran empresario, la de Carlos Hank González. El comienzo me recordó mucho las navidades de la SEP: el desfile de canastas navideñas, la lluvia de llamadas deseando lo mejor pero sin olvidar ese hermoso detalle de decirme al final de las alabanzas “entonces, ¿con quien tuve el gusto?”. Los detalles lo son todo, el tener contactos es lo bueno; pero el hacerlo de manera industrial ya es convertirte en el tiburón que trata de sobornar al pescador. Veamos los regalos de Hank: una camioneta ultimo modelo en navidad, un ultimo modelo de cuatro puertas, chamarras, arreglos, adornos, un biombo y una cantina orientales, equipo para jugar béisbol…. ¿que le habrá faltado escribir? No olvidemos que estamos hablando de que esos regalos son a Julio Scherer García, el cual no es un simple reportero o un simple periodista, era director del Excelsior y de Proceso. Y los regalos no eran de un empresario común y corriente, sino de un llamado prototipo del político-empresario. Aquí es donde me doy cuenta de algo: ¿porque el puede ser político- empresario yo no puedo ser periodista-persona? ¿Por qué se sigue el pensamiento de que el periodista es un buitre de información que son importar que la victima no este completamente muerta, este se avienta al ataque? Si, ¿Por qué el periodista sale perdiendo? Ganas credibilidad pero pierdes humanidad. Te conviertes en el malo de la historia. Me identifique con las frases que se mencionan:

Criticas ácidas: ¿Qué critica no lo es? ¿Por qué cuando lo dice alguien con poder o dinero (casi casi lo mismo) es algo malo? Un día, un general de Saddam Hussein le dio un consejo no deseado, Saddam le ordeno ponerse de pie y le disparo seis veces. Creo que ya todos sabemos que a nadie le gusta ser criticado y cuanto más grande sea uno, menos gusta.

Frente a la noticia y la amistad, escogía la noticia: Cruce de caminos. La amistad no me da de comer. La noticia no me da su amistad. Pero un autentico amigo entendería que tienes que dar la noticia. ¿Acaso un empresario que esta expandiendo su empresa, no construye en una pequeña área, porque en esa área esta su amigo de la infancia vendiendo paletas? No, el abarca en su totalidad esa área. Pero se esta expandiendo y así es la chamba ¿no?

Frente al periodismo no conocía límite ni escrúpulo: ¿Qué es escrúpulo para ti? Un juicio de conciencia te exige respetar lo que te enseñaron pero nunca te dirá que es lo que tienes que decir y que no debes decir. Otra vez pasamos a la pregunta ¿Por qué nosotros si? Aunque por naturaleza, la verdad es nuestro sirviente y no nuestro amo, el periodismo te lleva a servirle a la verdad, pero todos tienen una idea diferente de límite así como una idea diferente de escrúpulo.

Vendería a su madre por la de ocho columnas: Ted Turner, el presidente de CNN, solo dijo una frase al despedir a una persona que destruía su trabajo, que no servia en su posición, el engrane que trababa a la maquina. “Estas jodido”. Esa fue la frase. La persona quien despedía era su hijo. Creo que esto explica por si solo mi punto de vista ¿no creen? Pero aun así lo diré en una sola frase: mi fin justifica mis medios.

Ahora me siento como Alicia en el País de las Maravillas. Vi al conejo blanco y lo seguí. Me aventure y caí por el agujero de conejo pero me asusta la caída porque no se donde me va a llevar ni como me va a transformar. Pido de manera egoísta que mis amigos no se vuelvan famosos o exitosos para no hablar de ellos. Para seguir teniéndolos a mi lado y no en mi contra. Porque al final son humanos y yo me estoy convirtiendo en periodista. Pido que no se vuelvan depredadores y así no tener que escribir sus nombres. Pero es así, es por esto que se deshumaniza al periodista, es por esto que se le trata de comprar, es por esto que se le trata de amenazar.

Así como no quiero que mis amigos se conviertan en un ejercito de Hanks, yo no quiero convertirme en un Scherer, no quiero ser un paladín de la justicia y la verdad cuando me convenga, no quiero publicar noticias solo para ganar gente, tampoco quiero ser un idiota que al mero estilo de niño gritando “¡mira mamá, sin manos!” me aviente a un callejón sin salida. En realidad no se que quiero, no se en que me quiero convertir. Para empezar, no se nada de política y muy poco de periodismo. Pero me doy cuenta que la sociedad tiende a alejar a el periodista de esta misma y tiende a manejarse con cuidado cuando ve a alguno. Después de pensar eso, hay algo que me da miedo: sigo cayendo en el agujero del conejo… y me esta gustando.
Este es un ensayo que hice en mi materia de filosofía. Si los que ya me conocesn lo leen, antes que nada les digo: no estaba drogado, si esta muy raro y, no, todavía no soy religioso.

¿Por qué existe el mal?
Para contestar esta pregunta, debemos categorizar la maldad del ser humano, debido a que existe la pregunta: ¿Qué es el mal?
Según los nazis, la maldad proviene de la mezcla de razas, según las religiones proviene del Diablo. Según algunos filósofos, proviene de Dios mismo. Algunos decimos que proviene del libre albedrío del hombre. Aunque siempre se estará buscando una explicación sobre lo bueno y lo malo, debemos decidir que es bueno y que es malo.
En la segunda guerra mundial, el Eje (conocido también como el Eje del Mal) eran la maldad encarnada, y los Aliados eran el bien. ¿Cómo justificar las muertes por parte de los Aliados?, ¿acaso eran muertes justificadas porque estaban liberando al mundo de la maldad? No, eran muertes de personas. También estaban violando las leyes de Dios, entonces ¿Por qué las muertes en guerras están justificadas?
Con ese formato, debemos pensar que es lo que definimos como Maldad primero para poder entender si Dios es el creador de este mal. Parafraseando a Nietzsche, la maldad proviene del conocimiento, por lo tanto, si no tienes conocimiento de que algo esta mal, no haces nada malo, ahí la teoría de la maldad en Edipo: ¿Edipo cometió algún acto de maldad al matar a su padre y casarse con su madre, al no saberlo? La maldad es el cometer acciones que dañen a terceros y que esto se vuelva un vicio. Ahora, ¿Dios creo la maldad? Si, y no. Desde el punto de vista humano, la maldad se genera al buscar satisfacción rápida sin importarle lo que esta alrededor. La maldad es generada por decisión propia. No se nace siendo malo, no se nace siendo bueno tampoco. Las acciones que hacemos diariamente son reflejo de nuestro pensamiento y nuestra propia alma. Si pensamos que la libertad que nos dio Dios para hacer lo que pensamos correcto, entonces sabremos que la creación de Dios es libre y hará obras buenas o malas y se inclinaran a hacerlas un sin numero de veces hasta que esta persona muera. Viéndolo desde un punto de vista religioso, Dios creo la maldad al crear al Ángel que se convirtió en el Diablo. Otra teoría es que, así como la física explica que el frió no existe sino que es una falta de calor, otras personas piensan que la maldad es la ausencia del bien, por lo tanto la respuesta teológica es resumida en que el mal solo existe no por Dios directamente sino como consecuencia de la toma de decisiones del ser humano que no tiene o no consulta a Dios. Pero según los algunos esta solución aleja un paso el problema, ya que entonces Dios no sería omnipresente (podría estar ausente de algún lugar de su Creación). Esto se responde por parte de personas creyentes que Dios es un ser superior a todo, incluso a las propias características que lo transforman en Dios, por lo que Dios sería capaz de controlar su omnipresencia y no al revés, es decir, que su omnipresencia no lo controla a Él.
Si Dios es perfecto y totalmente benévolo, toda la creación sería enteramente buena y perfecta. Por lo tanto, existen 2 problemas:
1) El bien y el mal tal y como lo entendemos no son sino diferentes visiones de una misma moneda en tanto en cuanto vienen sujetos a la propia interpretación tanto personal como histórica.
3) Dios reúne en su persona todas las características de la creación. Dios no es un ser ni bueno ni malo, no habría forma de catalogarlo dentro de la justicia del hombre, su naturaleza omnipotente le aleja de toda valoración humana posible.
El problema surgiría de la suposición de que un Dios omnisciente y todopoderoso debería ser capaz de arreglar el mundo según sus intenciones. Como el mal y el sufrimiento existen, puede parecer que Dios quiere o permite que existan, por lo que no sería perfectamente bueno, o no sería omnisciente porque no se percata de todo el sufrimiento del mundo, o no es todopoderoso ya que no puede arreglar el mundo para eliminar de raíz el mal.
Entonces, podemos llegar a la conclusión de que si el mal existe por obra de Dios o por consecuencia de el equilibrio de fuerzas pasa a segundo termino, siendo ahora la pregunta ¿Dios permite la maldad en el mundo? Si, y esta es la razón según la Biblia: Dios permite la maldad principalmente para responder al desafío de el Diablo. Este alegó que Dios no podía tener a hombres en la Tierra que fueran leales a Él bajo prueba (Job 1:6-12; 2:1-10).
El hombre, por su lado e inperfecto mal entiende la situación. EN EFECTO, Dios permite la maldad, y millones de seres humanos la practican deliberadamente. Por ejemplo, declaran guerras, matan a niños en los bombardeos, arrasan los terrenos y provocan hambres. Millones fuman y contraen cáncer de pulmón, cometen adulterio y se contagian de enfermedades de transmisión sexual, abusan del alcohol y enferman de cirrosis, por citar algunos casos. Tales personas no desean realmente que se elimine la maldad, sino, más bien, sus consecuencias. Cuando recogen lo que han sembrado, preguntan indignadas: “¿Por qué yo?”, y culpan a Dios. Por otra parte, si Dios les impidiera seguir practicando el mal, protestarían por la pérdida de libertad.

David Hume plantea el argumento mediante una serie de preguntas:
¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces seria impotente. ¿Ecapaz, pero no desea hacerlo? Entonces seria malévolo. ¿es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?
Es cierto que algunas veces Dios permite el mal, pero siempre para sacar bienes de los mismos males. Por ejemplo, para que el pecador reconozca su falta y se arrepienta; para que el justo expíe sus faltas en este mundo, gane así mayor gloria en el cielo y dé buen ejemplo al prójimo con su paciencia; para que los hombres vivan más despegados de las cosas de la tierra, porque esta vida es tiempo de prueba y no de premio, etc., etc.
Si Dios impidiera al hombre hacer el mal, violentaría su libertad. Dios tiene sus razones para permitir el mal. A nosotros nos basta saber que Dios tiene Providencia, aunque desconozcamos sus caminos.
Ahora, viendolo de una forma como un ser matematico, sistematico, cientifico… los adjetivos que gusten para no llamar a alguien religioso, la existencia de la maldad tiene varias razones: Dios asi lo quiere porque nos controla, Dios no le importa y la más fuerte pero más escuchada, porque Dios no existe. ¿No lo ha pensado? Vea la presentacion que da Richard Dawkins de Dios en el Viejo Testamento: “un personaje celoso y orgulloso de serlo, injusto, vengativo, sanguinario, peleonero, homofobico, racista, caprichoso, infanticida, genocida, filicida, megalomano y sadomasoquista”. ¿Quién en su sano juicio quiere un Dios asi?, aparte, ¿Por qué un solo Dios? ¿Por qué creer en Yavhe y no en los dioses aztecas?, ¿Por qué Yavhe y Alá no bajaron a la tierra y terminaron con la matanza llamada Las Cruzadas? Existen una cantidad casi ridicula de preguntas sobre si existe o no Dios y nos llevariamos una eternidad por las otras preguntas que surgirian. Cualquiera que sea el punto, la maldad existe y seguira en el tiempo que la humanidad siga. Si Dios permite o no la maldad, es simplemente una prueba de fe y depende de cada persona creerlo o no.
Despiertas y entras una vez más a la vida acelerada, la velocidad y descortesía en el transito vehicular, en el transporte publico, llegar a tu trabajo o escuela y ver que no importa la hora, si pueden aprovecharse de algo, la gente se aprovecha. Bienvenido un día más a la selva de concreto. Bienvenido a la selección natural, donde el débil desaparece y el fuerte se aprovecha. Donde tienes que trabajar fuerte y, tristemente, a ratos desconfiar de tus propios amigos. Bienvenido a la maquina, donde las personas comienzan a deshumanizarse para lograr lo que quieren, para lograr popularidad, tener dinero y por consecuencia, tener poder. Se crea una falsa ideología donde el obtener poder deshumanizándose es una buena filosofía de vida, donde se debe buscar todo de manera fácil, dañando a veces a los demás.Con esta perspectiva, veamos ahora al futuro grueso de nuestra sociedad. Veamos a los que se les tacha de tontos y se piensa que nunca cambiaran. Viviendo un panorama absurdo donde se piensa que no hay que esforzarse para lograr todo lo que queramos, donde se busca la manera fácil de lograr todo. Donde el conformismo es un status quo que hace que los jóvenes trabajen solo para sacar el trabajo, nunca para seguir, nunca para sobresalir. La no exigencia los libra del compromiso propio, del compromiso hacia su pensamiento, de la falta de responsabilidad y respeto hacia el esfuerzo que traen detrás suyo. Sin importarles que pase alrededor, lo importante es el carro, la novia “bien buena”, el dinero y los amigos poderosos. La búsqueda del hedonismo express ha hecho que dejemos de luchar por ese pequeño pedazo de paraíso que hemos soñado desde niños.Este tipo de hedonismo nos lleva a diferentes problemas en la vida. La búsqueda de felicidad o status lleva a los jóvenes al alcoholismo, a la drogadicción o a demás tipos de adicciones. También se genera uno de los grandes problemas de identidad entre los jóvenes que, llevando la bandera de contracultura o tribu urbana, malentienden los preceptos y dañan a terceros o se dañan entre ellos. Hasta ahora no había enfrentamientos fuertes entre estas tribus, pero la falta de identidad los coloco en una posición donde las ideologías de vuelven estupidas y se pelea por nada. Donde el plan de vida es el agandallar sin batallar, vivir fácil y tranquilo sin preocupaciones y escapando responsabilidades. Exigiendo sin hacer nada al respecto tanto en lo material como en lo social. Se pide respeto pero se trata con desprecio y sin empatía a los demás.Este comportamiento nos hace vernos como una masa, lejos de cómo individuos. El ser humano es inteligente, social, interactuable. La masa es estupida, es cobarde, es patetica. Lucha por motivos tontos, piensa q todo busca hacerle daño. Busca satisfacción social y cuando la recibe la masa se divide, haciendo asi, otra discusión más.¿Por qué no podemos ser individuos pensantes y trabajar y convivir al unisono? Sin problemas, sin intolerancia, luchando por un bienestar, buscando perfeccionarnos cada dia. Desarrollar valores como la responsabilidad, honestidad, integridad, humildad, compromiso y respeto. ¿Por qué no aplicar el Bushido a nuestra vida diaria?