Ensayo sobre el desamor en la poesía de Edel Juárez

Un poema, analizar y lograr hacer un ensayo de un solo poema. Tan imposible como decir mi vida en una sola frase. No digo que sea un trabajo inútil, nos sirve para razonar sentimientos hechos palabra.
Por eso, después de horas de meditarlo, llegue a la conclusión de que para hablar de lo que me ha rodeado por un tiempo, de el segundo pensamiento que me cruza la mente en la mañana, debo hablar no solo de uno, sino de un pequeño conjunto de poemas de Edel Juárez, la persona que creo que escribe lo que vivo.
Pero, ¿Cuál es este sentimiento? Simple, el desamor. Ese fantasma que me ha seguido sin quererlo y que cuando lo olvido aparece con su tierna sonrisa sarcástica. Escuchándose esto un poco patético, solo puedo decir que por diferentes razones este sentimiento me embarga al dormir, aparece mientras pienso y se materializa mientras bebo.
Por eso decidí este tema como un homenaje, para darme cuenta de lo que he pasado y para que los que han vivido lo mismo que yo se sientan identificados, porque sépase, que esto se hace con este motivo.

¿Cuántas veces hemos escuchado el “eres diferente a los demás, eres especial… que suerte tengo de ser tu amigo (a)”? Esto es algo que quisiéramos escuchar de nuestros amigos o amigas, no de las personas que nos gustan, no de las personas que queremos más de lo normal, no de las personas que amamos en secreto.

Ese sentimiento de ahogo que nos envuelve, la falta de palabras, la sonrisa fingida y nerviosa y el horrible sentimiento de frustración. A veces nos sentimos las personas más solitarias del mundo pero no es así. Hay otras personas que sienten lo mismo y escriben lo que sienten. Pero a veces escriben cosas que solo ellos entienden, de ahí que me identifique con un Edel Juárez, el creador de los “choremas”.

Es tan difícil encontrar poesía para todos los gustos, algo callejero, algo de los suburbios, de la gente, de la raza, de mí, de ti, de todos…

La poesía de Edel Juárez es simple, comprensiva y sobretodo cristalina, una poesía que te llega al corazón sin la necesidad de figuras abstractas y surrealistas, es como hablar frente a una mujer con el nerviosismo en nuestra piel, con las rodillas temblorosas y la lengua trabada y expresar los sentimientos de la manera más majadera e improvisada, pero con las palabras más adecuadas. Por eso, este escritor callejero nos puede mostrar la manera sencilla de la vida.

Pero, ¿esto que tiene que ver con nuestro tema? Nada y todo a la vez. A la gente se le olvida lo sencilla que es la vida, lo complicado que nos la hacemos pensando que nadie nos va a querer por como somos en la vida diaria. Edel expone lo fácil que es hablar y decir las cosas, con poemas que van desde lo ordinario a lo extraordinario, de lo sencillo a lo complejo (sin caer en metáforas incomprensibles), con poemas dirigidos simplemente a ellas en todas las formas que puede haber. Se muestra en la poesía urbana de Edel la fragilidad del hombre y la mujer (más del hombre), de la necesidad de sentirse amado o apreciado y quitar las ideas de la perfección en cada uno de nosotros, de buscar horizontes claros a la luz del alba y llegar a ellas a través de palabras sin la necesidad de doblegarnos o doblegarnos por la desesperación.

¿Por qué la vida es sencilla? Porque así es por naturaleza pero nosotros nos la complicamos cuando complicamos la búsqueda de la mayor necesidad del ser humano: el no estar solo y el sentirse amado. ¿Cuánto tiempo has tenido miedo por que piensas que algo de ti no es perfecto cuando te acercas a la persona amada?, ¿cuántas veces te has dicho “no me va a hacer caso, soy yo”? Esas y más preguntas son las que nos impiden ver la sencillez de la vida. Eso lo trata Edel en su poema “éste soy yo”:

"Éste soy yo.
éste soy yo intentando prender fuego,
haciendo
llover mientras lo intento,
éste soy gritándole a mi sombra que no me
deje
éste soy yo, temblando.

soy yo el que te ha ahuyentado,
el que muere por ti y tu boca
soy el que le roba palabras a la noche
el que abusa del ron y la memoria,
éste soy yo, culpable.

soy y siempre he sido el que huye
el que teme a los espejos y a las fotografías
el que duerme solo y hace llamadas a deshoras
soy yo el que no responde.

éste soy, el que sobrevive a su ausencia
el que se suicidó de niño
soy el que vota, el que cumple, el que saluda
soy el que mienta madres al volante
éste soy yo, perdido.

éste soy, cubierto de ropa, de piel, de mugre
relleno de tripas, de sangre, de ausencias
soy yo naufragando, renaciendo, conquistando
soy el que tu conoces, el que nadie ha visto
éste soy, y también no soy este.

soy tan poco y soy todo lo que tengo,
soy manos vacías, cartera vacía, cama vacía
soy necedades, cobardía, indecencias
soy todo tacto, corazón y oídos,
soy para ti, quien quiera que tú seas.

Aquí nos demuestra que el gran paso para la sencillez es el auto conocerse, la auto aceptación. Mostrar lo que tenemos, mostrar lo que somos y lo que podemos ofrecer, mostrando lo que somos: una persona cualquiera sin grandes habilidades y sin condiciones de semidiós; expresa lo que somos y lo que nunca llegaremos a ser, pero si lo que podemos ser por ellas.

Somos quienes tratan de enamorar a una mujer de miles de formas tan estúpidas, pero que lo más sencillo y viable es la realidad y la verdad de quienes somos a pesar de la humillación que eso provoca. Somos nuestra esencia perdida en un mundo tan comercial que ya se necesita de métodos de mercadotecnia para poder enamorar a alguien.

Somos pocos los que vemos la sencillez y nos hemos dado a la tarea de enseñarle a las demás personas como lograrla, pero nos encontramos con barreras sociales e ideológicas que lograr confundir a la gente y nos etiquetan logrando que las personas, incluso a las que queremos, nos vean con aires de haraganes, despreocupación o nos ven con indiferencia:

"Yo que vengo huyendo del hielo

de los polos terrestres, de los opuestos,

yo que corro del desvelo,de escribir de noche por no poder hacerlo.


Y tu tan funeraria, tan paredes grises,

tan cuarto sin ventanas,tu que has sido calle mojada, espejo roto, pez sin agua,

apenas ayer creí haber encontrado un manantial

y hoy descubro agua salada,

son tan altas las paredes del deseo que es difícil escalarlas

no volveré a intentar tomarte por asalto,

y pienso que es poco probable que tus puertas se abran,

parece un nuevo error de posibilidades

que tu honor de dama frágil

concuerde con mi amor de hombre en celo."

Pero aun así nos encontramos en la batalla, en la batalla de sobresalir, en la batalla de lograr que el ritmo de vida imperante se relaje para poder vivir en paz, en la batalla de liberar mentes de la tortuosa maquina que es la sociedad y liberarlas de las etiquetas, de los malos entendidos, de lo prejuicios que nos llevan a los hombres que quieren amar a una chava o las mujeres que quieren amar a un chavo, a el peor lugar de el mundo: la banca.
Pero, ¿qué es la banca?, permítanme explicarles. Es el lugar donde se quedan los sueños, donde estamos los que luchan por querer a alguien, donde están los “buenos amigos”, donde nos sentamos a ver el correr diario y descansamos de nuestros fracasos. Hace poco, en mi diario caminar en la vida, he encontrado a algunas personas que facilitan mi andar. Entre ellas y ellos, se encuentra el autor de este termino, una persona que tiene algunas similitudes conmigo pero podemos convivir aun con nuestra gran hueco ideológico (el es religioso, yo soy espiritual). Un día nos dimos cuenta que muchas chavas que nos gustan terminan o quieren ser novias de los peores patanes y siempre que pasa algo con ellos, vienen a nosotros para ser sus consejeros, para desahogarse e incluso para ser su paño de lagrimas. Al final escuchamos en su tierna y melodiosa voz; acompañado por una sonrisa y tierno abrazo: eres diferente a los demás, eres especial… que suerte tengo de ser tu amiga.
Y así, sientes que el universo se ríe en tu cara y te da la espalda. Sientes un poco de vergüenza por ti mismo. Te preguntas el porque no le dijiste lo que sentías, no le dijiste lo que le querías dar y te haces una fantasía, un sueño donde todo estaría bien si le dices algo:

"No busco intoxicarme

ni perderme, ni perderte,

quiero entender lo que pasa.

no enternecer ni provocar miradas

entre quienes me conocieron de antes

no quiero un “antes” y un “después”no en la misma vida.

Yo busco una estocada limpia

que corte con lo que no me deja avanzar,

busco amar y ser amado

compartir mi tiempo, no regalarlo ni robar ajenos.


Amanezco siempre con sed

y quiero agua y besos a tiempo,

que no me llame quien no me quiera

porque yo haré lo mismo,

quiero desprenderme de esta urgencia

de la necesidad de recordar el pasado,

quiero tener más porques para andar en el presente

quiero salir de mi casa sin miedos, sin fobias,no volver a donde fui feliz

conocer otros lugares.


En resumen quiero llamarte y proponer un cambio

aclarar las cosas y que amanezcas sobre mi pecho

y yo sin sed,amándote sin remedio.


Y que amanezcas sobre mi pecho,

y yo sin sed."

¿Seria bueno decírselo?, ¿seria bueno desnudar tu alma?, tal vez si, tal vez no. Pero ahí estamos, estamos esperando que nos digan algo, estamos esperando que se den cuenta somos buenos, que somos diferentes y si somos buenos amigos, imaginenos como novios, pero no, no se pueden dar cuenta.
Pero es así, y no cambiará de golpe y tengo que seguir caminando en la vida recordando las siguientes palabras:

"Guardar silencio

a veces debería guardar silencio

callar lo que veo, lo que escucho

voltear la cara y no darme cuenta

volver a mis oídos ciegos, y a mis manos mudas,

a mi lengua un trapo y a mi corazón de mármol

tendría que atar mis pasos, quemar mis ojos, pero resulta que no puedo

no vivo por pasar el rato

ni acumulo ideas para ser más sabio

ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo,

siempre a solas, bien alto.

Peleé con algunos por lo que hago

un día crecieron notas de mis dedos

y fueron otros los que las tocaron,

me propuse extrañar tan solo en un horario,

hablo de amor porque lo busco

intento comprenderlo y no me es fácil

evito la intelectualidad tanto como puedo

y me aburro como nunca con quien me toma por eso.


Pasa que no estoy listo,

nunca estoy listo,

y todo me sorprende y me provoca,

me extrañan tanto los aplausos como los abucheos

yo no espero otra cosa que no sea entendimiento

dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.


Estoy jugando, es cierto,

pero es que alguien se robo mi infancia cuando todavía era mía

y no por eso crezco,

y no por eso grito,

grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.


A veces cuando salgo camino un largo rato,

sin rumbo fijo, me detengo en los jardines,

me siento en las banquetas y fumo un poco

mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.


Esa es mi vida, cazar ideas

soñar despierto y casi siempre hablar dormido

y de vez en cuando,

cuando estoy de suerte,

hablar contigo."

Conclusión
De la poesia de Edel Juarez: es un autentico parteaguas en la escritura, dandole un sentimento callejero a la poesia y logrando que los jóvenes se acerquen mas a la oratoria, con ese sentido majadero y vulgar, pero a la vez tierno y que te toma por sorpresa.
De la sencillez y de la banca: Con diferentes nombres, diferentes formas, todos hemos vivido este lugar y muchos quieren lograr una sencillez en su vida pero dejan que el mundo los digiera a gusto, y no tratan por luchar. No dejan sus etiquetas y siguen siendo el mismo engrane que no se cansa de girar y ver a los que no giran como estorbo, como algo que te divierte o como algo sin valor, pero seguimos ahí. Y así seguiré, enseñando a los que quieren aprender, callando cuando debo para no ser mal interpretado y seguir descansando con cigarro en mano, arreglando el mundo y olvidando, soñando despierto y jugando, porque aun sin hablar, todos saben que estoy ahí, que estamos ahí: viendo pasar la vida en ese espacio que nos dimos para ver al mundo y descansar: la banca.