Esta fortaleza ya no ama a nadie.... me suena...


La secundaria y la preparatoria son dos de los lugares donde la violencia flota libremente por los pasillos. Desde los encontronazos entre salones, entre escuelas, hasta una de las formas de violencia que casi muchos no conocen: las palabras.
Esto es algo que entre las tribus urbanas es el pan de cada día. Los ataques verbales que existen entre grupos rivales o de gente que tiene temor por no conocer.
En mi tiempo viví esto. Un gordo metalero que era algo antisocial. Recibí de todo por parte de la secundaria. Agüita, lo sé, pero me di cuenta que no era por otra cosa que porque no sabían que hacía. Pensaban que les robaría, que los golpearía.
La psicóloga Claudia Elena Cruz Quesada, encargada del departamento de psicología del Instituto Latino de Morelia nos comenta que “desafortunadamente, aquí se maneja por cuanto tienes, como te trato”.
Nos dice que “el golpe te lo doy y se quita, pero la palabra se queda ahí y te va a taladrar y todo el día pensaras la palabra”
A veces no es premeditado, pero sigue teniendo el mismo daño. Se puede olvidar por parte de la persona que lo dijo, pero quien lo recibió, aunque no sea altisonante, la palabra daña.
El rechazo con acciones o palabras pueden generar daños que lleven a una persona a aislarse o a hacerla caer en depresión.
Nos menciona que debería existir una orientación a los jóvenes para la identificación. Dice que el problema es la suma de dos partes: la presión de la sociedad estudiantil y la de la familia. La familia influye en cuanto a los comentarios que le hagan, comentarios ofensivos, por eso, busca estar en un grupo donde se identifique, aunque no lo conozca en plenitud.
“Deberían haber talleres o ciclos de conferencia donde se les encaminara a tomar un camino desde secundaria, donde ellos se les pudiera explicar exactamente qué es o qué realizan, cuáles son las actividades, en qué están fundamentadas las diferentes corrientes ideológicas que ellos manejan y que ahí se identifiquen porque si no agarran el lado que mejor les conviene y empiezan los problemas”.
Una invitación para quien quiera tomar el reto.


Es cierto, gracias por aguantarme




Un empujoncito
Entrevista con Salvador Bonilla Hidalgo
Encargado de comunicación de la Representación de la Secretaria de Educación Media Superior en el estado de Michoacán.

Continuando en mi pregunta de porque estoy estudiando en comunicaciones, abrí los ojos y me di cuenta que muchas de personas, empresas o departamentos de gobierno, no usan a los comunicólogos para lo que mejor saben hacer: tratar información. Muchas de las personas que tratamos diariamente, entre ellas nuestros amigos e incluso familiares, no saben lo que hacemos y se nos etiqueta de animadores de la tele, los que ponemos música en el radio, los y las caras bonitas y voces que fascinan al público. Así también, los departamentos de comunicación o los departamentos que fungen con esa tarea (aunque no lo sean), tienen como encargados a personas que no están ligadas a la comunicación. Este es el caso de la RESEMS, Representación de la Subsecretaría de Educación Media Superior, en Michoacán, cuenta con un departamento de informática, la cual se asegura del uso de información y el que la información llegue a donde debe llegar. Chistoso, yo siempre pensé que los departamentos de informática solo se ocupaban del software, no de la información en si. Encargados de hacer boletines y lidiar con los medios, también son responsables de la comunicación interna de RESEMS.

Salvador Bonilla Hidalgo, encargado del departamento de informática, es un joven común en un mundo conocido por la existencia de maestros, licenciados e ingenieros. Moreno, con lentes gruesos y siempre dispuesto a reírse de una buena broma, pasa día a día haciendo lo mejor por cumplir con su trabajo.

Nathaniel Borboa: ¿Cuál es tu nombre completo y que carrera estudiaste?
Salvador Bonilla: Salvador Bonilla Hidalgo. Soy Licenciado en Ciencias de la Educación.
NB: ¿Estudiaste sólo esa carrera o estudiaste otras más?
SB: Estuve en otras carreras, pero no las termine. Estuve en Ingeniería Mecánica y en Ingeniería Industrial.

Después de esta pregunta, su rostro se lleno con una sonrisa y neo levemente con la cabeza, conociendo también mi situación, poco parecida.

NB:¿Comenzaste a trabajar aquí, inmediatamente después de terminar de estudiar la Licenciatura en la Educación?
SB: No, más bien, empecé a trabajar primero, y después, termine la licenciatura.
NB: ¿Qué responsabilidades tiene aquí?
SB: Básicamente estoy en el área de informática. Entonces me encargo de recibir toda la información y canalizarla a los diferentes departamentos y alguna si darle respuesta, yo personalmente.

Aquí fue donde comencé a pensar: “bueno, mi hermano es licenciado en informática, y no sabe hablar ni por teléfono para pedir una pizza. ¿Qué esta haciendo un informático haciendo el trabajo de un comunicólogo? ¿Qué esta pasando? ¿significa que yo voy a terminar arreglando computadoras e instalando programas? Otra vez, ¿Qué esta pasando?

NB: En este caso, en donde manejas la información, ¿no crees que seria mejor tener un departamento de comunicación que se encargue solamente de eso?
SB: Si, sería más… más fácil darle respuesta …
Pensativo, voltea hacia arriba y sonríe como descubriendo algo importante
SB: darle respuesta a todas las solicitudes de información y a la vez, la que nosotros necesitamos también solicitarla o pedirla.
NB: ¿Qué ideas tenias de la educación en general?
SB: Antes de entrar… yo creo que tenía la idea que tenemos la mayoría, ¿no?
Mi mente recordó imágenes de plantones y marchas de maestros, los padres de familia pidiendo por una educación mejor. Por lo que solo respondí con una cara de “¿de que estas hablando?”
SB: Más bien, no pensaba mucho en la educación, pero en general pienso que es buena.
NB: ¿Algún proyecto a futuro que tengas?
SB: Personales, estudiar una maestría. Creo que es lo más próximo. Laborales, pues… este… continuar aquí en la representación, el tiempo que sea requerido, je je

Ante esto, reímos porque ambos sabemos que todo trabajo es temporal y que debemos darle con todo para poder librarla. Hacernos útiles e indispensables para poder seguir adelante.

NB: ¿Cómo vez el papel de los jóvenes en proyectos de educación, la representación,, en general?
SB: Es muy buena. Los chavos son muy participativos y están deseosos de entrar en aquellos proyectos que se les proponga o en aquellos que ellos mismos propongan. Lo único que necesitan es un empujoncito para que ellos puedas desahogar toda la creatividad que tienen.

Así me di cuenta que si, esos empujoncitos se ocupan en la vida diaria, donde a veces, las ideas se pierden pensando que es una mala idea. Con el tiempo, me di cuenta que la única mala idea que una persona puede tener, es pensar que esa idea, no sirve para nada.
La juventud es libre, hasta que papá y mamá digan lo contrario. Muchos dirán que a ellos no les importa, que hacen lo que quieren, pero habrá un día en que tienen que acatar órdenes. La familia, máximo grupo de control en la sociedad, nos da libertades basadas en obligaciones
En las escuelas, este control es fuerte como nos comenta la psicóloga Verónica Briones Lemus“. En la escuela, todavía están muy controlados los chavos por los papás. De alguna manera se tienen muchas restricciones”.
Nos da un ejemplo de esta restricción. “Los viernes se les deja ir a la plaza. Dicen que van a una película pero no van y salen a fumar y a tomar o a tener conductas diferentes a las que presentan pero están restringidos a que mamá va a pasar por él a cierta hora”
Ante eso, existe la pregunta, ¿los chavos escogen una tribu, por gusto o porque ahí si se preocupan por ellos?
La licenciada Briones nos cuenta de un ejemplo de esta desatención. “Recuerdo el caso de una chica que estuvo casi cuando yo acababa de entrar a trabajar aquí, de una familia que los padres eran doctores pero todo el día estaban fuera de casa y prestaban muy poca atención y en sus tiempos libres se dedicaban a salir con los amigos. Se junto con un grupo que le llamo la atención. Su nivel social era alto pero aun así se junto con ellos. Un día llego con un parche en el abdomen porque le dieron un navajazo. Yo platique con ella y platique con el padre. Resulto que en secundaria tomaba bebidas alcohólicas y fumaba, el papá se remitió a decirle que si el daba permiso que no encontraba el problema. Le pregunte del navajazo y solo me dijo que si sabía de eso, que incluso él la curó”.
Con mentalidades así, puede haber un caso donde se culpe a los grupos de reunión por acciones que se suceden dentro de las escuelas.
Al final, solamente hay algo claro. Los hijos son reflejo de los padres. Si no obtienes información por parte de tus padres, acude a un especialista que te oriente.
Servicentro a llegado a ser catalogado como “el Audi de los que tienen varo” por sus precios altos y por las personas que llegan ahí.

A mi me tocó ir cuando Servicentro estaba en Servicentro, no al lado de Plaza Fiesta Camelinas. Se ponía el sábado y el Audi el domingo, por lo que hacías el 1- 2: si no encontrabas algo en Servicentro, lo buscabas en el Audi.

Ahora, entras por un gran estacionamiento que siempre está lleno, con sus respectivos “viene- viene”, no sin antes pasar por los perritos en venta (ahí compré a mi Golden). Caminas y ves la entrada y salida de jóvenes con diferentes gustos.

Ese día voy con mi hermano, deportista de medio tiempo cuyo sentido de moda se divide entre el “con esto estoy cómodo” y el “que tengo a la mano”. Va con un short rojo de básquetbol, una playera gris con el símbolo del Imperio de Star Wars y unos guaraches de color kaki.

Entramos por uno de los portones y vemos a un grupo de chavos que platican sobre la noche de ayer. Pantalones de mezclilla entallados, tenis Converse, playeras negras y azules. El que más platicaba traía una mascada en el cuello. Platicaba sobre como sus papás estaban enojadísimos con él porque llegó tarde. Seguimos en el recorrido.

Camino por los pasillos, pasando por lo básico: videojuegos, películas, anime, música y esos chicharrones que venden cerca de los lentes, en el segundo módulo. Acompañados de un refresco, camino hacia las bancas que están en el centro del primer módulo. Veo a unos jóvenes jugando Yu-gi-ho, los cuales me recuerdan cuando nos juntábamos a jugar Magic: the gathering, Vampiro: la mascarada o jugábamos algo de rol como Calabozos y Dragones.

Veo que esos juegos siguen uniendo a la gente. No importa nada más que el juego, el divertirse. Me interrumpe el pensamiento, un chavo fresa que se ríe de los que juegan y se burla. Dejo de decir cosas cuando la mayoría de la gente nos le quedamos viendo. Veo a un amigo roquero que me saluda de abrazo y me dice enojado que “es tonto que ellos piensen que estamos en sus territorios”.

Pensé en las cartas. Hay diferentes. Puedes castear a un emo tranquilo, a un metalero con carácter, a un rockero con mucho que decir, a un deportista que quiere estar cómodo, a un punk que compra pins, a un dark que está sentado fumando, a un gótico que no ve a la gente, pero agarra la mano de su novia o a un fresa lucido.

Salgo y veo a algunos skaters siendo regañados porque no se permite estar en la patineta: gastas la banqueta.

Ahí es cuando me doy cuenta que la caricatura, el poder está en las cartas. El poder está en cada persona para no necesitar un juego para hablar con otras personas. Todo está en las cartas. Todo está en nosotros. Si hay de todo, ¿Por qué llevarnos mal?


Yo que recuerde, las quesadillas son de queso, sino son tacos... gente rara la de puebla. Pero tienen ¡¡¡REFRESCANTES BEBIDAS!!!, que estaban calientes por cierto...


La familia es la primera y más fuerte institución dentro de la sociedad. Nos llena de información sobre conducta, valores y carácter. Es la mayor influencia dentro de cada persona, pero también puede ser la mayor barrera en cuanto al camino que uno escoge para ser, tanto en el ámbito de educación como en el grupo social que queramos pertenecer.
La psicóloga Herminia Fabián nos comenta que la familia es importante en la elección debido a los fundamentos de la familia. “Si la familia es religiosa, no van a permitir muchas cosas, mucho menos que el chavo sea rockero”.
La mayoría de los problemas no viene directamente de los hijos. “La célula básica de la sociedad, que es la familia, no hemos entendido que podemos ser diversos, que al interior de una familia también hay diversidad o puede haber diversidad”.
“Siempre queremos que el hijo sea igual al papá, la hija igual a la mamá y si hay muchos hijos, quieren que sean como fabricados en serie”. Esto es lo que identifica dentro de de las familias de la sociedad, debido a que la familia es una de las grandes fuerzas que pueden llegar a ser intimidatorias.
Por eso, existe una gran responsabilidad por parte de los padres. “De los padres depende si el chico va a ser un triunfador o un fracasado. La familia siempre tiene un rol definido para el chico y si al chico no le interesa, va a ser un fracaso porque el hijo no va a ser algo que no quiera ser”.
“El gran problema es que los padres siempre dicen que los obedezcan mientras estén en la escuela, pero mientras se va la vida”.
Por eso, habla con tus padres sobre tus gustos. Explícalo sin enojarse y si se puede, habla con el psicólogo de tu escuela y pídele que te ayude a hablar con tus padres. La desinformación es el peor enemigo.
Siendo uno de los puntos de encuentro más grandes de Morelia, el clásico mercado del Auditorio ha sido un lugar de compra- venta con mayor uso por parte de los jóvenes que viven en la ciudad.
En sus venas ves diferentes cosas, entre ellas, como diferentes tipos de personas se encuentran sin problemas por elementos en común: pantalones, zapatos, tennis, playeras, accesorios en general.
Caminas sin darte cuenta, luchando por pasar entre la bola de gente que al igual que tú, anda buscando algo.
Pasas por diferentes puntos: en los pantalones encuentras a un chavo punk al lado de un emo que, sin darse cuenta, compran el mismo tipo de pantalón. Las rayas de su ropa solo cambian de tonalidad, rojo y negro contra rosa y negro.
Los zapatos, herramienta básica para que la gente te identifique. Buscando unas botas que me gusten, encuentro que los metaleros tenemos los mismos gustos que los punks, los emos y los góticos. Ahí sí encontré algo raro: en un punto, esa chava con la cara blanca, un pelo negro cual la noche y liso, nos veía sorprendida cuando le dirigí la palabra al compañero emo: “disculpa hermano, ¿Me puedes alcanzar esos converse?”
Nadie lo creía. Ese chavo grande, metalero, con lentes para ver, con marcas de piercings en la cara, marcas de golpes que han pasado con el tiempo, una playera de Harley Davidson con las mangas levantadas por el calor, pero dejando que se vean los tatuajes; pide de buena manera a otro chavo muy diferente a él.
Después de ver eso, sonrío, pregunto el precio y los dejó porque mi dinero no era el suficiente. Camino hacia los militares. Tranquilo, veo como la gente se alegra sin importar quién está pasando por tu lado. Caminando por los “pasillos” del gran Auditorio preocupados por lo que necesitan conseguir y no por quién esta su lado.
Me encuentro en una encrucijada (donde los caminos se hacen cruz, no un problema). Volteo hacia todos lados buscando a mi mamá (¿Creías que por ser metalero no salgo con mi madre?), y me veo en un punto donde lo puedo ver todo: todo tipo de tribu conocida junto con aquellos que no conoces, viendo videojuegos, ropa, zapatos, comiendo un menudo, unos tacos, escuchando y moviéndose con la música. Sonrió y recuerdo la primera vez que un amigo me dijo donde conseguir música de Transmetal. “Necesitas ir a un lugar donde haya de todo, como en el Audi”.
Sí, hay de todo, no sólo cosas, sino personas.




Gracias a www.ondachevere.com por la imagen.
Los grupos secundarios, también llamados tribus urbanas, han sido tema de investigación debido que son aceptadas o repudiadas en la sociedad. Bajo diferentes banderas, emos, punks, rockeros, metaleros, skaters, fresas, wannabes, peleadores, deportistas, reventados y un sin numero de grupos, caminan diariamente entre nosotros siguiendo o no los estilos de vida de cada grupo secundario.
Sobre este tema, el sociólogo Jorge Tinajero ha estudiado diferentes aspectos de estos grupos secundarios. Al momento de preguntarle sobre el porqué de estos grupos, nos contestó que “tiene que ver, en una parte con la amistad y en otra parte con necesidad de relación y de identidad de los jóvenes. A partir de esas necesidades se empiezan a formar modos comunes de vestir homogéneas de pensar, de vestir, de hablar de comportarse y eso le permite a los jóvenes encontrar un espacio donde refugiarse para poder ir entendiendo sobre si mismos, los demás y el papel que están jugando en la sociedad”.
En Morelia, al existir la libertad de asociación, estos grupos tienden a “tener” ciertos territorios establecidos, pero lo interesante según Jorge Tinajero, es que aún con su territorio ellos se manejan dentro de los reglamentos sociales de la ciudad.
Lo triste de este asunto, es el problema que los jóvenes no entran por convicción, sino por imitación. En un trabajo de tesis, se identifico que la mayoría de estos jóvenes no se identificaban con los ideales, sino que, aparte de desconocerlos, solo imitaban las normas de vestimenta y conducta de estos grupos.
En cuanto la violencia entre estas tribus, se ve el manejo territorial en Morelia. “Los chavos circulan en determinadas calles y no circulan en otro. Saben perfectamente que si pasan por otros territorios van a tener problemas”.
Jorge tinajero finaliza. “todos necesitamos grupos de referencia, todos estar cerca de gente que nos ayude a conformar nuestras identidades”.

Bien aqui esta otra rola, como ven cada rola que pongo va según mi estado a animo