Los grupos secundarios, también llamados tribus urbanas, han sido tema de investigación debido que son aceptadas o repudiadas en la sociedad. Bajo diferentes banderas, emos, punks, rockeros, metaleros, skaters, fresas, wannabes, peleadores, deportistas, reventados y un sin numero de grupos, caminan diariamente entre nosotros siguiendo o no los estilos de vida de cada grupo secundario.
Sobre este tema, el sociólogo Jorge Tinajero ha estudiado diferentes aspectos de estos grupos secundarios. Al momento de preguntarle sobre el porqué de estos grupos, nos contestó que “tiene que ver, en una parte con la amistad y en otra parte con necesidad de relación y de identidad de los jóvenes. A partir de esas necesidades se empiezan a formar modos comunes de vestir homogéneas de pensar, de vestir, de hablar de comportarse y eso le permite a los jóvenes encontrar un espacio donde refugiarse para poder ir entendiendo sobre si mismos, los demás y el papel que están jugando en la sociedad”.
En Morelia, al existir la libertad de asociación, estos grupos tienden a “tener” ciertos territorios establecidos, pero lo interesante según Jorge Tinajero, es que aún con su territorio ellos se manejan dentro de los reglamentos sociales de la ciudad.
Lo triste de este asunto, es el problema que los jóvenes no entran por convicción, sino por imitación. En un trabajo de tesis, se identifico que la mayoría de estos jóvenes no se identificaban con los ideales, sino que, aparte de desconocerlos, solo imitaban las normas de vestimenta y conducta de estos grupos.
En cuanto la violencia entre estas tribus, se ve el manejo territorial en Morelia. “Los chavos circulan en determinadas calles y no circulan en otro. Saben perfectamente que si pasan por otros territorios van a tener problemas”.
Jorge tinajero finaliza. “todos necesitamos grupos de referencia, todos estar cerca de gente que nos ayude a conformar nuestras identidades”.