La juventud es libre, hasta que papá y mamá digan lo contrario. Muchos dirán que a ellos no les importa, que hacen lo que quieren, pero habrá un día en que tienen que acatar órdenes. La familia, máximo grupo de control en la sociedad, nos da libertades basadas en obligaciones
En las escuelas, este control es fuerte como nos comenta la psicóloga Verónica Briones Lemus“. En la escuela, todavía están muy controlados los chavos por los papás. De alguna manera se tienen muchas restricciones”.
Nos da un ejemplo de esta restricción. “Los viernes se les deja ir a la plaza. Dicen que van a una película pero no van y salen a fumar y a tomar o a tener conductas diferentes a las que presentan pero están restringidos a que mamá va a pasar por él a cierta hora”
Ante eso, existe la pregunta, ¿los chavos escogen una tribu, por gusto o porque ahí si se preocupan por ellos?
La licenciada Briones nos cuenta de un ejemplo de esta desatención. “Recuerdo el caso de una chica que estuvo casi cuando yo acababa de entrar a trabajar aquí, de una familia que los padres eran doctores pero todo el día estaban fuera de casa y prestaban muy poca atención y en sus tiempos libres se dedicaban a salir con los amigos. Se junto con un grupo que le llamo la atención. Su nivel social era alto pero aun así se junto con ellos. Un día llego con un parche en el abdomen porque le dieron un navajazo. Yo platique con ella y platique con el padre. Resulto que en secundaria tomaba bebidas alcohólicas y fumaba, el papá se remitió a decirle que si el daba permiso que no encontraba el problema. Le pregunte del navajazo y solo me dijo que si sabía de eso, que incluso él la curó”.
Con mentalidades así, puede haber un caso donde se culpe a los grupos de reunión por acciones que se suceden dentro de las escuelas.
Al final, solamente hay algo claro. Los hijos son reflejo de los padres. Si no obtienes información por parte de tus padres, acude a un especialista que te oriente.