Tomando en cuenta que el Festival de Cine de Morelia me genera un sentimiento que me genera no salir de mi casa (aceptémoslo, dejo de ser escaparate), preferí ir a ver una película bastante extraña: “El día que murió el presidente”.
En un breve resumen habla de como muere George Bush (ficción… adorada ficción) en un atentado en Chicago y lo que sucede los días siguientes. Es una película que toma el estilo documental para poder trabajarse.
¿Por qué esa película? Por el simple motivo de que me gusta el comic norteamericano y existe un titulo llamado el What if… que ponía situaciones hipotéticas en “realidades” de comic. En este momento te podrás preguntar “¿acaba de proponer su trabajo basado en un comic?”, pues si. El tema que siempre esta en nuestras vidas diarias, el “¿qué hubiese pasado si hubiese dicho eso?” el no saber los caminos que no tomamos nos puede mantener en un estado de stress pasivo y en casos extremos hasta puede marcar el camino de nuestras vidas.
Siguiendo con la película, ¿quién podría matar al gran diligente de la gran Babylon? Piénsalo y respóndete a ti mismo o misma: ¿los latinos que buscan el sueño de mejorar la economía de sus casas, los musulmanes que buscan la Yihad, los chinos que buscan el manejo mundial, europeos, japoneses, latinoamericanos cansados por el martillo opresor de la economía o estadounidenses cansados de Bush? El primer sospechoso es el musulmán que, esteriotipado, se volvió un chivo expiatorio del mundo entero para generar actos de terrorismo, asesinato y planeación de acciones que estén dentro de las leyes del Corán. En segundo lugar encontraríamos a los grupos activistas radicales anti-Bush. Personas cansadas de la guerra, con parientes en servicio activo en Irak, cansados de la situación de paranoia y caos vigentes en su país. Personas capaces de hacer lo que sea por terminar todo. En tercer lugar estarían todo ser humano que respira en este mundo.
El común denominador de todo es el miedo. El miedo que impera a los más nacionalistas que ven con temor como su país es invadido como si de cual virus se tratase por latinos, musulmanes, chinos, japoneses, etc, etc. Que ven en su país a un liberador de la justicia pero en si no ven el maltrato social y económico en el mundo. Ok, ok, no hay necesidad de hacer catarsis…

El miedo devuelve al ser humano a su estado natural, haciendo que este se proteja y busque una identificación de grupo para poder así sentirse acompañado y protegido. Genera una masa sin pensamiento que lucha con un estandarte que ni el mismo conoce.

Esto es lo que presenta la película:

George Bush (el George para los cuates) visita Chicago para un congreso referente a un tema de carácter nacional. Se encuentra con un ambiente de manifestaciones en contra de su persona, él, al igual que el once de septiembre, ni se inmuta (muy al estilo María Antonieta). Todo transcurre lentamente, tranquilamente con la seguridad máxima a la cuál el George esta acostumbrado. Al día siguiente salta a su limosina y va hacia el recinto donde será la junta. Ahí sucede el primer security breach cuando manifestantes lograron tocar la limosina donde el iba. Todo seguía bien, nada de DEFCON ni nada de “suelten a los perros de guerra”. En el discurso pues se trataron los temas usuales y se hicieron las clásicas bromas y chistes estúpidas de entre los políticos. Sale del discurso, saluda, da abrazos, reparte cariño a todo mundo. BAM… BAM… dos disparos que lo hieren y lo mandan sin dinero, sin poder, sin Rangers, sin Marines a las puertas del reino de los muertos. Las cámaras de seguridad muestran a 3 personas reconocibles: un activista, un musulmán y un exmilitar. La policía los detiene pero se van directamente hacia el eslabón más débil: el musulmán. El activista dice que quiso entrar al edificio pero no lo pudo lograr, el ex militar menciono que estaba ahí pero no por la marcha sino para conseguir drogas. El musulmán termino involucrado por un viaje al medio oriente. Al estar encarcelados el exmilitar menciono que su padre, un ex coronel del ejército estadounidense iba a ir por el día del atentado porque quería estar con su familia debido a la muerte de su otro hermano que murió en combate, lo cual lleno a la familia de tristeza. Se enjuicia al musulmán con pruebas insuficientes. El exmilitar busca a su padre y lo encuentran en una carretera en su carro, presentando indicios de que se había suicidado. Dejo una nota diciendo que Bush le quito a su hijo y el le quitaría su vida a cambio. Ahí esta el asesino confeso, pero nadie hace nada y el musulmán sigue en la carcel en este universo alterno. Ahora, ¿qué parentesco con la realidad existe? En mi punto de vista es total. Nunca se toman en cuenta los sentimientos primarios que existen ni el sentimiento de olvido que hay de parte de todo un país hacia sus líneas de defensa. Parafraseando a otra película “el miedo lleva al enojo, el enojo lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento”. Esta frase completa todo, el mal manejo de un país lleva ha un sufrimiento de muchos de ese país y al sufrimiento medio de los países que están alrededor viendo el borlote.

Pero esto seguirá, nadie matara al George, Irak seguirá ocupada, esperaremos a que Obama haga lo que dice y seguiremos pensando en ese espejo de nuestra mente: el What if…?