Espero ese momento 
en que el silencio se apodera del tiempo, 
presagiando que su arribo 
esta por suceder.

Ahí es cuando la veo, 
el conjunto perfecto 
que convierte a una persona 
en la imagen 
propia de una pintura al óleo 
cuya belleza 
se compara 
con una obra maestra.

Ahí es cuando el temblor 
causado por cada uno que sus pasos 
genera dentro de todo aquel que la observa 
y admira esa porción de obscuridad, 
que se balancea 
en cada movimiento de su cuerpo, 
una noche sin luna 
que logra perderte 
en la inmensidad del espacio.

Sigue el silencio 
en la espera del nacimiento 
de esa estrella que surge 
cuando abre sus labios 
para sonreír iluminando, 
logrando que el tiempo se detenga 
sin tener miedo de quedarte ciego 
de tanto observar.

Ahí es cuando despierto
y sé que te conozco
que estas presente
y cada que te veo
lo hago sonriente.