Espero ese momento
en que el silencio se apodera del tiempo,
presagiando que su arribo
esta por suceder.
Ahí es cuando la veo,
el conjunto perfecto
que convierte a una persona
en la imagen
propia de una pintura al óleo
cuya belleza
se compara
con una obra maestra.
Ahí es cuando el temblor
causado por cada uno que sus pasos
genera dentro de todo aquel que la observa
y admira esa porción de obscuridad,
que se balancea
en cada movimiento de su cuerpo,
una noche sin luna
que logra perderte
en la inmensidad del espacio.
Sigue el silencio
en la espera del nacimiento
de esa estrella que surge
cuando abre sus labios
para sonreír iluminando,
logrando que el tiempo se detenga
sin tener miedo de quedarte ciego
de tanto observar.
Ahí es cuando despierto
y sé que te conozco
que estas presente
y cada que te veo
lo hago sonriente.
12:45 a. m. |
Category:
pequeños escritos
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