¡¡¡Buen día mi gente!!!
¿Saben?, siempre fui malo para escribir cartas de esas amorosas, por lo que decidí hacer este ejercicio para ver que tal me salía una. Si les gusta y la quieren usar, pues nada más coméntenme algo y platíquenme cómo les fué.

"Hola

¿Cómo estas?

Tal vez me reconozcas como el chavo que te hace reír, el que hablaba contigo, el que daba o pedía consejo cuando las cosas no funcionaban bien. El que te abrazaba sin quererte soltar.

A pesar del tiempo no he tenido oportunidad de poder decir lo que siento sin miedo alguno, porque alguna vez dije que el miedo es la única barrera a la que nos enfrentamos. Pero ahora, creo que es tiempo de decir lo que siento, aunque sea por este medio tan informal.

Hemos pasado gratos momentos que recuerdo con alegría y espero que tu también los recuerdes así.

Iniciamos una bonita amistad y cada vez que te veía se iluminaba mi día sin importar lo que había pasado, sin importar el tiempo, en pocas palabras, lo importante eras tu.
Nunca esperé nada de ti, porque al platicar contigo, sea una platica larga o una corta, me sentía a gusto y no paraba de admirar tu sonrisa a la que me encanta provocar para poder verla.

Camino todos los días luchando con el mundo y enseño lo que sé a los que me rodean, luchando por un mundo tranquilo y mejor. He aprendido muchas cosas, desde las malas hasta las buenas, pasando por puntos intermedios que se escudan en el libre albedrío.

Sufrí cosas que pasan naturalmente en nuestras vidas, lo que formó mi carácter. Me encontré con personas en mi camino, personas que me hicieron bien, otras que me hicieron mal. Te encontré a ti que me hiciste pensar.

“¿Qué te hice pensar?” preguntarás. Simple: me hiciste pensar que a pesar de saber muchas cosas, no se como decirte lo tanto que te quiero, no se como decirte que quiero estar contigo y demostrarte cuanto te quiero. No sé cómo decirte que estoy enamorado de ti.

Tal vez no sea el tiempo preciso pero no sabemos cuanto tiempo tenemos en nuestras manos y el arrepentirnos de lo que pudo haber sido es el peor tormento al que nos enfrentamos.

Quiero estar ahí para ti, quererte y tratarte como lo mereces: como una mujer en toda la extensión de la palabra. Quiero estar contigo sin importar el pasado, viviendo el presente y esperando cada día del futuro estando a tu lado y diciéndote “te amo”.

Se que tal vez no sientas lo mismo, pero me gustaría que me dieras esa oportunidad.

Si tu trato cambia, no hay problema, respeto tu decisión por el simple y sencillo motivo de que te quiero, sentimiento que nunca cambiará, créeme.

Ahora, empieza la parte mala de esta declaración escrita, porque no veo tu cara cuando la estés leyendo. No sé si sonríes, no sé si te pones seria, no sé si la tiras y sales huyendo.

Lo que si sé es que sabré tu pronta respuesta.

No tengas miedo de decirme lo que sientes. Soy un “niño” grande que piensa las cosas.

Por eso, te pido por favor que me digas que opinas. Me gustaría saber que piensas.

Sabes donde estoy y cómo encontrarme.

Sabes que te quiero.

Esta es una invitación a que me des una oportunidad de decirte lo que he querido decirte desde hace un buen tiempo, pero no encontraba la oportunidad.

Gracias por llegar hasta aquí, gracias por ser mi amiga, gracias por dejarme ser yo.
Nos vemos pronto.

Queriéndote mucho y extrañándote un poco más

Nathaniel Borboa Frías
(Nombre del susodicho… en este caso… el mío)"

¿Cómo la ven? me falta bastante trabajo, ¿no creen?